RELIGIÓN- SEXTO B
GUÍA No 3
DOCENTE: JUAN B PALLARES S CORREO: divaguarnizo@hotmail.com
PERIODO: TERCERO (III)
ÁREA: RELIGIÓN
GRADO: SEXTO
FECHA: DEL 07 DE SEPTIEMBRE
DE 2020 AL 25 DE SEPTIEMBRE DE 2020
EJES TEMÁTICOS:
1. JESÚS, CAMINO HACIA EL PADRE.
2. EL ESPIRITU SANTO EN LA VIDA DE JESÚS.
- Logro: Descubrir la acción del Espíritu Santo en la vida de Jesús.
INSTRUCCIONES PARA EL DESARROLLO DE LAS
ACTIVIDADES
Jóvenes, por favor desarrollar el tema de la guía No 3 del tercer
periodo junto con sus actividades:
1. JESÚS, CAMINO HACIA EL PADRE.
2. EL ESPIRITU SANTO EN LA VIDA DE JESÚS.
ESTAS ACTIVIDADES DEBEN SER ENVIADAS A MÁS TARDAR EL DÍA VIERNES 25 DE SEPTIEMBRE DE 2020 A LAS 6:30 PM AL
CORREO divaguarnizo@hotmail.com, indicando en el asunto del correo:
NOMBRE COMPLETO DEL ESTUDIANTE, GRADO, ASIGNATURA, PERIODO Y NUMERO DE LA
GUÍA.
Las actividades la pueden realizar en el mismo cuaderno, en hojas de block a mano y hacerlas llegar al correo que se estipuló para ello (divaguarnizo@hotmail.com)
OJO: Además deberán realizar un resumen en su cuaderno de cada
tema, que se calificará cuando vuelvan las clases de manera presencial.
Igualmente, el número de celular 3124859980 queda disponible de lunes a
viernes en horarios de 12:30- a 6:30 PM para sus dudas.
Más adelante se les indicará los temas a
seguir.
Dios los bendiga.
Juan B. Pallares Saldaña
TEMA:
1. JESÚS, CAMINO HACIA EL PADRE.
2. EL ESPIRITU SANTO EN LA VIDA DE JESÚS.
- Logro: descubrir la acción del Espíritu Santo en la vida de Jesús.
ACTIVIDADES:
1. Explica qué es el
Reino o el reinado de Dios?
2. Escribe tres, de algunas de las enseñanzas que Jesús dejo expresadas
en las bienaventuranzas.
3. Según los temas que significa:
a). Unción.
b). Pentecostés.
c) Magisterio.
4. Explica tres momentos, en los cuales su acción del Espíritu se
manifestó en forma especial.
PREGUNTAS DE
MOTIVACION Y SEGUIMIENTO
1. Hasta ahora, ¿Cuál ha sido la lección más importante que te ha
enseñado la vida?
DESARROLLO DEL TEMA
JESÚS, CAMINO HACIA EL PADRE
La resurrección de Jesús fue para sus discípulos el testimonio
definitivo: Dios está con Él. Entonces
ellos comenzaron a apreciar su vida desde otra perspectiva. Sus palabras,
actitudes y acciones empezaron a ser recordadas, vividas y enseñadas como
camino de plenitud, como propuesta de vida digna de ser imitada pues, en
definitiva, lleva al padre. Así lo había afirmado Él mismo: “Yo soy el camino,
la verdad y la vida. Nadie va al padre sino por mí”. Este mensaje resuena en
nuestros días en los evangelios. Cada uno de ellos es un acercamiento a Jesucristo,
un testimonio y una enseñanza que nos muestra cómo deben vivir los hijos de
Dios.
Jesús había iniciado su predicación con un anuncio: “conviértanse porque
el reino de los cielos ha llegado”. invitaba a un cambio de actitud en la vida,
que hoy podríamos expresar así: “de tratar mal a los demás paso a portarme
bien, a no hacer daño, a ser honrado”: En lenguaje bíblico diríamos que acabo
con mi vida de injusticia y empiezo a ser justo. Este cambio lo hago por
respeto al otro, porque es una persona como yo. Y es el prerrequisito para que
llegue el reinado de Dios. Reinado que no busca dominar sino salvar,
especialmente a los más desventurados, sobre quienes pesan con mayor opresión
las consecuencias del pecado. Así lo demostró Jesús con sus acciones como lo
vimos en los talleres anteriores. El evangelio de Mateo nos presenta un
programa de vida cristiana en los capítulos 5, 6 y 7, denominado el Sermón de
la montaña, el cual se inicia con las bienaventuranzas. Allí, Jesús enseña cómo
hay que obrar para ser felices, para construir el proyecto de Dios, para
participar en la dicha del reinado de Dios. Y la palabra clave es justicia. Para nosotros esta palabra tiene
resonancias sociales pero en Mateo significa mucho más. Hace referencia a los
compromisos de la Alianza, habla de los deberes para con Dios y para con el
prójimo. Significa trabajar toda la vida en la realización de la voluntad de
Dios, como hizo Jesús: “Busquen primero su Reino y su justicia, y todas esas
cosas se les dará por añadidura”. Algunas de las enseñanzas que Jesús dejó
expresadas en las bienaventuranzas son las siguientes:
§ Felices los que
valoran más la sinceridad, la amistad, la conciencia limpia que el dinero, los
bienes materiales y las riquezas de cualquier clase. Los que estiman más a las
personas que a las cosas, y no se dejan llevar por la ambición y el deseo de
sacar ventaja sino que saben compartir y aún privarse de lo propio por ayudar
al necesitado. Porque saben que la verdadera riqueza de la vida es Dios.
§ Dichosos los que
ponen su confianza en Dios, son pacientes, no se desesperan ni se irritan ni se enfadan. Son sencillos,
humildes y en su corazón no sienten soberbia.
§ Felices los que
prestan ayuda a los que la necesitan, que no se contentan con su bienestar
egoísta sino que salen al encuentro de quienes sufren y colaboran en la
solución de los problemas de los demás. Los que saben comprender y acogen con
cariño al ignorante y al necesitado.
§ Dichosos los que
saben perdonar siempre y de corazón. Los que llevan la paz a la gente, ayudan a la reconciliación, al diálogo y a
vivir en cordialidad. Los que con su comportamiento no generan violencia ni
injusticia ni rompen la fraternidad.
§ Felices los honestos,
los sinceros, los transparentes, los que siempre dicen la verdad y no buscan
engañar ni hacer trampas ni defraudar. Los que llevan una vida de rectitud, no
tienen segundas intenciones y arrancan de su corazón las malas inclinaciones.
§ Dichosos los que son
perseguidos por hacer el bien, por vivir como Jesús, por llevar su mensaje y
trabajar para hacerlo realidad en el mundo de hoy. Jesús vivió las enseñanzas
del Sermón de la montaña y las resumió en una frase: Traten a los demás como
quieren que ellos los traten a ustedes. Éste es el desafío para construir una
sociedad nueva, el reinado de Dios.
EL ESPÍRITU SANTO EN LA VIDA DE JESÚS
En las palabras que el apóstol
Pedro pronunció ante un grupo de extranjeros, encontramos la clave para
entender cómo pudo Jesús realizar su misión: Dios lo había ungido con la fuerza
del Espíritu Santo y siempre estuvo con Él:
Ustedes saben lo que sucedió en toda Judea comenzando por Galilea
después que Juan predicó el bautismo; cómo Dios a Jesús de Nazaret le ungió con
el Espíritu Santo y con poder y como Él pasó haciendo el bien y curando a todos
los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con Él.
Para la Iglesia de Cristo, Dios es la comunión de tres personas: Padre,
Hijo y Espíritu Santo, es decir, la Trinidad. El Espíritu es la tercera persona,
y su función es hacer posible la comunión entre Dios y el ser humano, capacitando
a éste para recibir al Creador. Si no fuera por el Espíritu sería imposible la
relación entre Dios y la criatura humana.
El Espíritu acompañó durante toda la vida a Jesús, pero se destacan
ciertos momentos en los cuales su acción se manifestó en forma especial:
v En la Encarnación,
cuando le da vida a Jesús en las entrañas de la Virgen María, de manera
extraordinaria.
v Durante el bautismo
en el Jordán, momento en el que revela a Jesús como hijo de Dios.
v Cuando lo impulsa al
Desierto para combatir y vencer al diablo luego de ayunar cuarenta días y
cuarenta noches. Luego lo lleva a Galilea para empezar allí la misión.
v Cuando Jesús hace
milagros y transmite el mensaje del padre.
v Cuando Jesús ora.
v En la cruz, cuando lo
acompañe y le da el valor para ofrecerse al padre.
v En el suceso
admirable de la resurrección, cuando lo levanta de entre los muertos.
Jesús no sólo fue beneficiario del Espíritu Santo sino que recibió el
poder de derramarlo sobre la Iglesia. Antes de su ascensión al cielo, prometió
enviarlo para que estuviera con sus discípulos, les enseñará, los consolara y
los guiara a la verdad siempre.
La iglesia reconoce la presencia del Espíritu Santo en la Sagrada Biblia,
como inspirador; en el magisterio de la iglesia, como asistente y consolador;
en los sacramentos como propiciador de la comunión del creyente con Cristo; en
la oración, como intercesor del ser humano ante Dios; en los carismas y
ministerios, como edificador de la Iglesia; en los apostolados y en las misiones,
como propulsor y sustento.
Viendo este panorama podemos concluir diciendo que toda la vida de Jesús
está marcada por la presencia del Espíritu Santo. Es Él quien lo guía, lo impulsa, lo inspira, le da
poder, lo fortalece, en fin, le permite vivir como Hijo de Dios. Y ahora
Jesucristo envía a la humanidad ese mismo Espíritu para conformar su cuerpo,
que es la Iglesia, para la salvación del mundo.
VOCABULARIO:
UNCIÓN: el simbolismo de la unción con el óleo
es también significativo del Espíritu Santo, hasta el punto que se ha
convertido en su sinónimo. En la iniciación cristiana es el signo sacramental
de la confirmación, denominada por algunos crismación
PENTECOSTÉS:
para Israel era la fiesta de la recolección de la cosecha, día de regocijo y
acción de gracias. Luego sirvió para conmemorar la Alianza. Para los cristianos
es la celebración del don del Espíritu Santo
MAGISTERIO:
oficio de interpretar auténticamente la Palabra de Dios. Lo ejercen los obispos
en comunión con el Papa.
BIBLIOGRAFIA
Colección texto de educación religiosa serie Creo,
grado sexto.
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